Archivos de la categoría 2.3.1.2 Repercusión violencia en salud víctima

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Síntomas del estrés postraumático

En las personas que han tenido que vivir un acontecimiento extremo van a ir surgiendo múltiples síntomas del estrés postraumático. Lo importante es estar atento para poder identificar los primeros que surjan con el fin de poder acudir a terapia lo antes posible, ya que cuanto más tiempo se pase sin tratar más difícil será luego la recuperación.

Entre los síntomas del estrés postraumático más habituales que aparecen en estas circunstancias están:

  • Alteraciones del sueño, con dificultades para su conciliación, o despertándose demasiado temprano.
  • Pesadillas rememorando los acontecimientos traumáticos, en ocasiones con interrupción del sueño con gritos y palpitaciones.
  • Recuperación espontánea del recuerdo, de forma invasiva y en ocasiones incapacitante, lo que puede ir acompañado de sudor frío y taquicardia.
  • Dificultades de concentración y bajada en el rendimiento académico o laboral.
  • Sensaciones de soledad, preocupación y tristeza.
  • Sentimiento de culpa
  • Arrebatos de furia e ira, con baja tolerancia a la frustración.
  • Pensamientos de hacerse daño a uno mismo o a los demás.
  • Evitar los lugares donde sucedió el acontecimiento o aquello que se lo recuerde.
  • Sensación de volver a vivir la misma circunstancia debido a su imprevisibilidad, con presencia de alucinaciones o flashbacks (breves recuerdos espontáneos del hecho traumático).
  • Pensamientos negativos y sensaciones pesimistas sobre su futuro y el de los demás.
  • Disminución de la vida emocional y sexual, debido a la falta de implicación con los demás por una necesidad de desapego de los seres queridos.
  • Desinterés por el hecho traumático, obviándolo, recuperando rápidamente su vida académica o laboral normal, incluso llegando a olvidar dicho acontecimiento mediante una amnesia selectiva.
  • Alteraciones del estado de ánimo, volviéndose ansioso, hipersensible, irritable e irascible.

Como se puede comprobar, los efectos son muy variados, y afectan a distintos órdenes de la persona, bien por activación, en el caso de la ansiedad, irritabilidad con momento de furia e ira descontrolada; como por desactivación de la capacidad de concentración, con pérdida de interés por las actividades sociales y la vida íntima, así como olvido de todo lo relacionado con el acontecimiento traumático.

Sobre todo en los primeros momentos, alguno de estos síntomas del estrés postraumático va a estar camuflado por los medicamentos que se administran a los pacientes en su recuperación, ante traumas, lesiones y dolencias físicas. En otras ocasiones son los propios pacientes o sus familiares quienes infravaloran dichos síntomas, entendiendo que son propios de la situación vivida y de lo cual no se debe uno preocupar porque espontáneamente irán desapareciendo con el tiempo.

Síntomas del estrés postraumático en niños

En los más pequeños, estos síntomas del estrés postraumático pueden acompañarse de mutismo, bien total, dejando de hablar, o selectivo, no respondiendo a ninguna pregunta que se le haga sobre el hecho traumático en cuestión. Igualmente pueden experimentar síntomas físicos difusos e incapacitantes, como dolor de estómago o de cabeza, además de una disminución en su capacidad de concentración e interés por las actividades académicas, lo que va a conllevar un descenso del rendimiento escolar.

Origen: Síntomas del estrés postraumático – Mente y emociones

VPH virus papiloma humano preguntas frecuentes

Información sobre el VPH (virus del papiloma humano), la prueba de VPH y la de Papanicolaou. Asuma el control de su riesgo de cáncer cervical pidiéndole a su doctor que le haga la prueba de VPH en la siguiente consulta.

Datos e información acerca del VPH

¿Qué es el VPH?

El virus del papiloma humano, también llamado VPH, es un virus común que infecta la piel y las membranas mucosas. Existen más de 100 tipos del VPH. Haga clic aquí para ver una imagen magnificada y coloreada de una particular del virus VPH.

Los tipos del VPH que causan verrugas comunes, como las que aparecen en las manos y los pies, se esparcen a través del contacto cutáneo (de piel a piel). Además, también es posible contraer estos tipos de verrugas comunes al compartir toallas u otros objetos con una persona que tiene verrugas.

Cerca de 30 tipos de VPH se esparcen tan sólo a través del contacto genital directo. Estos tipos “genitales” del VPH o bien son: 1) de “alto riesgo”, que quiere decir que pueden causar ciertos tipos de cáncer (por lo general, el cáncer cervical), si la infección persiste; o bien 2) de “bajo riesgo”, que quiere decir que no están asociados con el cáncer, pero que pueden causar verrugas genitales. A menos que usted desarrolle uno de estos problemas, la única manera de saber si usted tiene el VPH es haciéndose la prueba.

 

Vea más información acerca de los diferentes tipos del virus VPH.

¿Cuán común es el VPH genital?

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) ha informado que tanto como el 80 por ciento de las mujeres (y 50 por ciento de todos los hombres y mujeres en conjunto) contraerán alguno de los tipos “genitales” de VPH en algún momento de sus vidas. No obstante, las mayor parte de esas infecciones desaparecerá o será suprimida por el cuerpo en el lapso de uno a dos años, sin causar problema alguno que requiera tratamiento.

 

¿Cómo se contrae el VPH genital?

Los tipos de VPH que causan verrugas genitales, células cervicales anormales (displasia) y/o cáncer cervical se contagian de persona a persona a través del contacto sexual o el contacto cutáneo (genital) íntimo. Éstos no se contagian al respirar el aire, al tocar objetos inanimados (tal como la perilla de una puerta) o al dar la mano.

Los condones ofrecen algo de protección. No obstante, éstos no pueden prevenir completamente la infección ya que no cubren todas las partes de la región genital. Es importante saber que si bien el tener más de una pareja sexual aumenta el riesgo de contraer el VPH, es posible contraer el virus sólo de una persona. También es importante recordar que incluso las mujeres que han tenido tan sólo un compañero sexual por muchos años deben de someterse a un examen para detectar células anormales que puedan convertirse en cáncer cervical. Esto se debe a que el VPH puede permanecer latente (“escondido”) en las células cervicales por meses o incluso años. Mientras permanece durmiente, el virus está inactivo; no se revelará en las pruebas y no causará ningún problema. No obstante, la infección puede “reaparecer”, quizá debido a cambios en el sistema inmunológico del cuerpo. Es imposible determinar con exactitud cuándo se contrae una infección de VPH o por cuanto tiempo se ha estado infectada.

¿Es diferente el VPH de otras enfermedades de transmisión sexual (ETS), tales como el herpes o el VIH?

A menudo se confunde el VPH con otras infecciones y enfermedades transmitidas sexualmente, como el herpes o el VIH. Sin embargo, aunque puede coexistir con éstas y otras y otras enfermedades transmitidas sexualmente, el VPH es distinto. Para mayor información sobre cada tipo de infección o enfermedad transmitida sexualmente, y qué las hace semejantes a la vez que únicas, visite U.S. Centers for Disease Control and Prevention.

Tenga presente los siguientes datos:

  • Infecciones de VPH son muy comunes, llegando a afectar hasta un 80 por ciento de las mujeres de hasta 50 años de edad.
  • El VPH como tal no es una enfermedad. La mayor parte de las infecciones desaparecen o son suprimidas por el cuerpo, sin causar ningún síntoma o efectos sobre la salud.
  •  No hay tratamiento para el HPV como tal, sólo para las células anormales que se pueden formar si una infección se convierte en una de larga duración.
  •  Al presente no hay prueba de VPH para hombres, y es imposible saber quién la contagió o cuando.
  •  Investigaciones médicas sugieren que después de haber tenido un tipo particular del VPH, uno se hace inmune a él y no se puede reinfectar de nuevo con ese mismo tipo de virus.
  •  Por ende, no hay necesidad de “rastrear compañeros”. Lo que usted le cuente a su pareja sobre los resultados de su prueba de VPH es una decisión personal.

No obstante, a pesar de que cada infección o enfermedad transmitida sexualmente es distinta, éstas pueden coexistir y tener un efecto exagerado unas sobre otras. Por ejemplo, las mujeres cuyos sistemas inmunológicos estén debilitados por el VIH/SIDA corren un mayor riesgo de desarrollar una enfermedad cervical por el VPH.

 

¿Se puede contraer el VPH por medio del sexo oral?

Es una pregunta que sigue siendo investigada. Algunos estudios han descubierto que 25-35 por ciento de los cánceres orales (de la boca y garganta) están relacionados con los tipos del VPH de alto riesgo. Sin embargo, en vista de la alta incidencia de sexo oral, el Colegio Americano de Ginecólogos y Obstetras considera muy poco común la transmisión del VPH por esta vía.

 

¿Están expuestas las lesbianas a contraer el VPH?

Sí, además del acto sexual, el VPH se puede transmitir a través de contacto genital-genital, dedo-vagina o dedo-ano. (Se desconoce el papel de juguetes sexuales introducidos en la vagina, pero se especula que la transmisión del VPH se puede facilitar si un aparato lo usa una persona y luego otra o si no se limpia después del uso entre parejas.) Si una de las dos mujeres ha tenido alguna vez relaciones sexuales o contacto íntimo con un hombre, puede contraer el VPH y posiblemente trasmitírselo a su compañera. Esto es posible aún si el contacto con el hombre ocurrió hace muchos años. También se ha informado de enfermedad cervical relacionada al VPH en mujeres que no han tenido ninguna relación con hombres.

A pesar de estos datos, un estudio reciente de la Universidad de Washington halló que muchas lesbianas no se hacen las pruebas de detección de riesgo de cáncer cervical con la misma regularidad que las mujeres heterosexuales. Los Centros de Control y Prevención de Enfermedades aconsejan seriamente que las mujeres se sometan a las pruebas de detección “sin importar sus preferencias o prácticas sexuales.” Para mayor información, visite el CDC’s site for lesbian and bisexual women (sitio de la CDC para mujeres lesbianas y bisexuales).

 

Los hombres, ¿contraen también el VPH?

Los hombres contraen el VPH al igual que las mujeres. Tal y como con las mujeres, los hombres por lo general no tienen síntomas, a menos que el VPH comience a causar cambios anormales en las células de la piel. No obstante, a pesar de que se ha asociado el VPH con el cáncer del pene y del ano, estos cánceres son muy raros en los hombres. Por este motivo, y puesto que no se ha descubierto aún un modo bueno y confiable de recoger muestras de células de la piel genital masculina, es que no hay una prueba de VPH para hombres aprobada por la FDA.

Si usted o un hombre en su vida tiene preguntas acerca del VPH, visite la sección “Lo que los hombres deben de saber acerca del VPH” de este sitio.

¿Cómo se entera uno si tiene el VPH? El VPH, ¿causa algún síntoma?

Por lo general, los tipos genitales del VPH no causan ningún síntoma. Usualmente la infección desaparece o es suprimida por el cuerpo antes de que se desarrolle problema alguno. No obstante, a veces la infección persiste, lo que causa que se formen células anormales. En los casos de tipos de alto riesgo de HPV (potencialmente cancerígenos), la única manera de determinar que usted tiene el virus antes de que se desarrolle el cáncer cervical es sometiéndose a las pruebas de detección, utilizando ambas, el Papanicolaou y (si mayor de 30 años) la prueba de VPH. Al detectar infecciones mientras que éstas están aún en una etapa primaria de desarrollo, se pueden detectar y remover células anormales antes de que se conviertan en cancerosas. Es por esto que los exámenes de VPH periódicos son tan importantes.

Señales de cáncer cervical pueden incluir:

  • Sangrado o flujo vaginal inusual (sobre todo después del acto sexual).
  • Dolor en la parte inferior de la espalda.
  • Dolor al orinar (en particular si también tiene dolor en la parte inferior del abdomen).
  • Dolor durante las relaciones sexuales.

Alerta: Estos síntomas pueden deberse a muchas causas. Tenerlos no quiere decir necesariamente que usted tenga cáncer cervical. Hable con su doctor o enfermera si usted tiene cualquiera de estos síntomas.

En el caso de los tipos de “bajo riesgo” del VPH, la única manera de saber que usted lo tiene es si se desarrollan verrugas genitales, la cuales se pueden tratar. Mientras que existe una prueba para los tipos de bajo riesgo del VPH, los expertos médicos no recomiendan su uso habitual, y las aseguradoras por lo general no la pagan. Esto se debe a que no se puede hacer nada con las infecciones de VPH de bajo riesgo hasta que se formen las verrugas.

Si usted se entera de que tiene el VPH, ¿existe algún motivo para sentirse culpable o culpar a su pareja?

Enterarse de que una tiene el virus del VPH (o una enfermedad cervical causada por el VPH) a menudo causa en las mujeres una variedad de emociones: confusión, miedo, incertidumbre, vergüenza (dado a que se transmite sexualmente) e incluso enojo (quizá con su esposo o pareja). Todas estas emociones son naturales, pero se pueden manejar e incluso eliminar con información y el apoyo de otras mujeres. Visite la sección especial “Enfrentar la noticia de que tiene VPH” de este sitio Web.

¿Debe de comentarle a su(s) pareja(s) sexual(es) de que tiene el VPH?

Si usted se hace la prueba de VPH y su médico, enfermera u otro proveedor de cuidado de salud le informa que usted tiene el virus, es decisión personal suya si se lo cuenta a su pareja o no. Es importante recordar que la mayor parte de los adultos contraerán uno o más tipos de VPH en algún momento de sus vidas. Posiblemente su pareja ya haya estado expuesta al VPH al momento de detectársele la infección a usted. De igual modo, es imposible saber a ciencia cierta quién le transmitió el VPH en primer lugar. Usted pudo haberse expuesto en alguna relación anterior meses o años atrás, y entre tanto la infección pudo haber estado durmiente (“escondida”).

¿Se puede tratar el VPH?

Las infecciones de VPH no se pueden tratar con antibióticos ni con otros medicamentos disponibles actualmente. Afortunadamente, por lo general el virus desaparece o es suprimido por el cuerpo a bajos niveles sin causar problema alguno. No obstante, si la infección persiste, el tratamiento disponible es sólo para las células anormales que se forman a consecuencia de ella. Por ejemplo, las verrugas genitales se pueden tratar con ungüentos, cremas, láser u otras tecnologías. Del mismo modo, se pueden remover células precancerosas del cuello uterino utilizando procedimientos quirúrgicos como el LEEP (una técnica que utiliza energía eléctrica) o terapia láser. Cuando se ha desarrollado un cáncer cervical invasor, usualmente se necesita una histerectomía y quimioterapia. Antibiotics or other currently available medicines cannot treat HPV infection.

Puesto que no hay tratamiento como tal para la infección, el método más efectivo para evitar complicaciones es la temprana detección y tratamiento de células anormales antes de que se conviertan en cancerosas. Es por esto que es tan crítico hacerse las pruebas de detección de Papanicolaou y (si una mujer tiene 30 años de edad o más) la de VPH. Las mujeres más jóvenes tienen muchas probabilidades de contraer el VPH, pero es raro que las mujeres en estas edades desarrollen cáncer cervical. Una vez se cumplen los 30 años, las infecciones de VPH son menos comunes, pero tienen mayores probabilidades de durar por un largo tiempo y, por ende, causar células anormales. Con el pronto tratamiento de células cancerosas se puede prevenir el cáncer cervical antes de que tenga oportunidad de desarrollarse.

Si usted tiene el VPH, ¿qué probabilidades tiene de desarrollar cáncer cervical?

En la mayor parte de los casos, el sistema inmunológico del cuerpo combate o suprime el virus antes de que se formen célula anormales. Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) estima que 70 por ciento de las nuevas infecciones de VPH (incluyendo esas que son de “alto riesgo”) desaparecen en un año, y un 91 por ciento han desaparecido en dos años.

Es sólo cuando los tipos de alto riesgo del VPH permanecen “activos” por un largo tiempo que aumenta significativamente el riesgo de desarrollar células anormales que se puedan convertir en cáncer cervical. En un estudio realizado por el Instituto Nacional del Cáncer, el 4 por ciento de las mujeres, en las que pruebas de detección hallaron que tenían tipos de alto riesgo del VPH, desarrollaron la enfermedad cervical precancerosa (NIC 3) en los 3 años subsiguientes. Mientras permanecían bajo observación por 10 años, cerca del 7 por ciento de las mujeres desarrollaron una enfermedad cervical avanzada.

Por lo general, se estima que la probabilidad de desarrollar una enfermedad cervical precancerosa es de más de 200 veces mayor en las mujeres que tienen una infección de VPH de alto riesgo de larga duración que las que no la tienen.

El VPH, ¿puede causar otros tipos de cáncer aparte del cáncer cervical?

El cáncer cervical (que, según estima la Sociedad Americana contra el Cáncer, afectó a unas 11,150 mujeres en 2007) es por mucho la mayor preocupación. No obstante, también se han asociado los tipos de alto riesgo del VPH con cánceres menos comunes como el de la vulva (3,490 mujeres), de la vagina (2,140 mujeres), del ano (2,750 mujeres y 1,900 hombres) y el pene (1,280 hombres).

Algunos investigadores también sugieren que hay una conexión entre los tipos de alto riesgo del VPH y otros cánceres, como el cáncer oral (de la boca o la garganta). No obstante, aún se están investigando estos otros tipos de cánceres relacionados al VPH y se piensa que son relativamente raros.

¿Qué puede hacer uno para protegerse del VPH y de sus efectos?

En 2006, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE.UU. (FDA) aprobó la primera vacuna diseñada para proteger de cuatro tipos de VPH: dos que causan más comúnmente el cáncer cervical, y dos que causan la mayor parte de las verrugas genitales. La agencia aprobó el uso de la vacuna, llamada Gardasil® (y creada por Merck), en niñas y mujeres de 9 a 26 años de edad. No obstante, la FDA avisó que “las hembras no están protegidas si se han infectado con los tipos del VPH [para los que se ha diseñado] antes de vacunarse, lo cual indica la importancia de inmunizarse antes de exponerse potencialmente al virus”. O sea, que la vacuna es más eficaz cuando se la ha administrado a la hembra antes de que sostenga su primera relación sexual. Para mayor información, visite “Datos Rápidos: Vacuna de VPH y lo que implica para usted.” “Quick Facts: The HPV Vaccine and What it Means for You.”

No obstante, aun mujeres vacunadas se pueden infectar con uno de los tipos del VPH para los que no se ha diseñado la vacuna. Por ende, y por muchas otras razones también, es una buena idea:

  • Limitar el número de compañeros sexuales.
  • Usar condones si no está en una relación monógama. Los condones no protegen completamente del VPH, ya que no cubren todo el pene. No obstante, un estudio publicado por The New England Journal of Medicine confirma que el uso constante de condones reduce significativamente el riesgo de infección con el VPH. Además, éstos protegen de otras infecciones transmitidas sexualmente, tal como el VIH.
  • No fume, porque puede impedir que el sistema inmunológico del cuerpo funcione eficazmente.
  • Tome un suplemento de ácido fólico (como el que se le recomienda a las mujeres embarazadas) junto con su multivitamina. A pesar los datos no son concluyentes, un estudio reciente halló que las mujeres con altos niveles de folato (un tipo de vitamina B) tenían probabilidades menores de contraer una nueva infección de VPH. Y si ya existía una infección de VPH, era menos probable que persistiera.

Después de contraer el VPH, ¿desaparecerá o lo tendrá para siempre?

La ciencia médica no tiene aún todas las respuestas para los misterios de la vida, y éste es uno de ellos. Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) estiman que más del 90 por ciento de las infecciones de VPH las “elimina” el cuerpo en un lapso de dos años. No obstante, no se sabe con certeza si el cuerpo en efecto acaba con ellas o si (como parece ocurrir con al menos algunas mujeres) el virus no es más que suprimido a bajos niveles que no se pueden detectar. Es posible que se dé cada caso, dependiendo de la mujer.

La buena noticia es que, aun si la infección de VPH tan sólo ha sido suprimida por el cuerpo (“escondiéndose” a bajos niveles en células), cuando está en este estado no detectable no puede causar que se formen células anormales o transmitírsela a otra persona. A fin de cuentas: una prueba de VPH negativa quiere decir que usted no corre riesgo por lo menos en los próximos años.

No obstante, se cree que antiguas infecciones de VPH se pueden “reactivar” años después, probablemente por cambios en su sistema inmunológico. (Es por esto que es tan importante mantener su sistema inmunológico saludable, al comer bien, hacer ejercicio y no fumar. Algunos expertos piensan que tomar suplementos de ácido fólico sirve de ayuda.) Además, si usted tiene contacto sexual con un compañero nuevo, usted se puede infectar de VPH con un tipo distinto del virus. Por ende, es que es necesario hacerse la prueba periódicamente. La directrices médicas actuales recomiendan que mujeres con pruebas de Papanicolaou normales y resultados de la prueba de VPH negativos se examinen nuevamente cada tres años. Para mayor información acerca de cuán a menudo debe de hacerse las pruebas, visite la sección “Explicación de los resultados” de este sitio.

Además, si usted está siendo tratado por enfermedad cervical, es una buena idea hacerse la prueba de VPH nuevamente después del procedimiento, para asegurarse de que la infección haya desaparecido.

¿Interfiere el VPH con la capacidad de una mujer de quedar embarazada?

Tener el VPH no afecta la capacidad que tiene una mujer de quedarse embarazada. Para mayor información, visite nuestra conversación sobre salud reproductiva.

¿Puede pasarle el virus a su hijo una madre con VPH?

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) informan que es posible que el virus del VPH sea transmitido de madre a hijo durante el alumbramiento, pero que es “raro”. De hecho, la agencia estima que esto ocurre en un máximo de 1.1 de cada 100,000 niños. En estos casos muy poco frecuentes, el VPH infecta a las vías respiratorias del recién nacido y puede causar crecimientos similares a las verrugas de forma más común, en la laringe. El diagnóstico y la atención tempranas son clave.

¿Si Usted descubrió que tiene HPV, debe parar de mantener relaciones sexuales?

No hay necesidad de parar con las relaciones sexuales con su compañero si Usted hizo el examen y está infectada con el HPV. El virus es comúnmente intercambiado entre parejas, y si el examen confirmó que está con HPV, él o ella muy probablemente ya fueron expuestos (Es también grande la posibilidad que Usted tenga adquirido el virus a través de su compañero, en primer lugar). Cuando un particular tipo de HPV tenga sido compartido entre dos personas, es muy pequeña la posibilidad de un efecto “ping-pon” – o sea, que Usted y su compañero se reinfecten mutuamente con el mismo tipo de HPV. Pero, si Usted se envolvió con un compañero diferente, entonces puede ocurrir la contaminación por el tipo “activo” en el cuerpo de él o de ella, y viceversa. Así, por varias razones, es una buena idea usar un condón si Usted no tiene una relación monogámica. Pero no se olvide que el condón no proporciona una protección completa, sólo ayuda a prevenir.

 

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Reconocete como víctima de una relación psicopática.

El profesor Iñaki Piñuel nos explica muy facilmente si fuiste  (o eres) víctima de una relación psicopática.

Permitete saber…. es para tu bien….. el video dura 1 hora, contra cuanto tiempo has compartido tu vida con él…

 

Ahora bien si solo buscas un tema, te anexamos los videos en forma individual por tema.

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Si tienes una relación con un psicópata… CORRE!!    Descubre si tu pareja es un psicópata integrado

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La personalidad Narcisista del Psicópata.   El psicópata necesita de su pareja la autoestima que él no tiene. La van tomando con el abuso y el  maltrato.  La victima va poco a poco perdiendo su autoestima. Inicia con la fase de denigración, en la cual  desprecia, abusa y cuanto mas se somete a la víctima más grande se va haciendo el vínculo traumatico hasta convertirse en una esclava, y el un dios…

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Amores con psicópatas.- Señales de peligro en una relación.

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No sabes si lo que viviste fué verdad…. La disonancia cognitiva.

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¿Porque solo me acuerdo de lo bueno y no de lo malo que viví? aquí esta la solución…se llama Amnecia Perversa

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Descubre si has sido pareja de  un psicopata en Las víctimas de los narcisistas

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Regla de oro con tu ex-psicópata: el contacto cero  Recuerda que ha sido como una droga en tu vida…. y puedes recaer…

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Por que extrañas a tu Ex-psicópata

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Porqué tu ex-psicopata te tantea después de la ruptura

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Para no recaer en relación con un psicópata  Mucho cuidado, le va a buscar…

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Siento un vacío y que no valgo para nada…Que es la autoestima?

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¿Por qué son así los psicópatas?

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¿Son los psicópatas conscientes de lo que hacen contigo?

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¿Te sientes paralizada? ya mejor no aclaras las cosas, no preguntas, no planteas las cosas por miedo.  Te sientes triste, abandonada, sin ganas de vivir. Se llama indefensión aprendida.

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Amores con psicópatas-La repetición del vínculo traumático con psicópata.  Cuando no disfrutas de nada, pierdes las llaves,  tienes un terrible irratabilidad, no sabes donde las dejas las cosas, dudas de tu capacidad, no puedes concentrarse, estas como ausente,  pero es CURABLE!!! no dejes de ver el video.

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Amores con psicópatas- Inasequibles al bien y al amor. Por más que das, no recibes nada.  Cuando quieren algo, lo hacen por cualquier medio, desde la seducción hasta la amenaza.  Eres constantemente chantajeada.

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  “Ya no soy quien yo era”  Buscas y buscas las causas de lo que has hecho mal en la relación. con un psicópata. Te vuelves dócil, sumisa,dependiente, celosa….  La culpabilidad de la victima debe de desaparecer.  Tu eras segura, productiva, y tu agresor te ha convertido en un clon del psicópata.

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Caracteristicas del Psicópata. Señales de peligro en una relación con un psicópata. Son personas que mantienen su imagen pública excelente, y la cuidan muchísimo.  Es maravilloso el arte de la manipulación.  Este encanto tiene siempre un beneficio para él.  El psicópata “vacía emocionalmente a su pareja”.  No tienen remordimientos, ni culpabilidad. Miente con maestría.

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Cómo procesar el trauma de tu ex-psicópata

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¿Tienen remedio o curación los psicópatas?

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El paso del huracán psicopático.  LLama a las cosas por su nombre, fuiste víctima de un psicópata, y necesitas ayuda profesional.  Pudiste haber desarrollado un estres post traumatico .

 

Canal de Youtube de Iñaki Piñuel

El virus del papiloma humano – La ciencia y el hombre

Origen: El virus del papiloma humano – La ciencia y el hombre

El virus del papiloma humano

Guadalupe Melo Santiesteban y Stefan M. Waliszewski

El virus del papiloma humano (VPH) es el virus que más frecuentemente se transmite a través de la vía sexual. Lo constituye un grupo grande, de más de cien tipos de virus, de los cuales cerca de cuarenta son transmitidos sexualmente e infectan el aparato genital femenino y masculino. Se considera que al menos la mitad de los hombres y mujeres sexualmente activos pueden contraer la infección sin saberlo. La enfermedad tiene la peculiaridad de ser asintomática y de que el varón es un portador que no muestra lesiones visibles, siendo así un reservorio que disemina la enfermedad. Se transmite por contacto sexual (sexo vaginal o anal) afectando los genitales de las mujeres (el cuello del útero, la vagina y el ano) y de los hombres (el pene y el ano). Por el contacto con la piel, produce infecciones de la misma y de las mucosas del tracto anogenital, boca, garganta y tracto respiratorio. Las manifestaciones más frecuentes son las verrugas cutáneas, llamadas verrugas vulgares, y las verrugas en las plantas de los pies. Las lesiones anogenitales se manifiestan como las verrugas genitales (condiloma acuminado, cresta de gallo) y son formaciones carnosas con aspecto de coliflor que aparecen en las zonas húmedas de los genitales, si bien no constituyen un riesgo para la salud. También pueden producirse verrugas en el cuello del útero, vagina, uretra y ano. El VPH puede manifestarse también en la conjuntiva del ojo y en la nariz.

La observación del pene no permite obtener un diagnóstico acertado, aunque se recomienda realizar la penescopia con ácido acético para detectar las lesiones en el varón. Aunque la infección es originada por los mismos tipos de virus en ambos sexos, las lesiones difieren clínica e histológicamente: los varones frecuentemente presentan condilomas mientras que en la mujer predomina la displasia. La displasia cervical es una lesión considerada precancerosa de las células del cuello uterino. Se pueden observar tres grados de displasia: leve, moderada y severa. La displasia leve es la forma más común y se le considera como una respuesta a la agresión del virus. En el 70% de los casos esta lesión se cura sin ningún tratamiento. En el 30% restante, la displasia leve puede transformarse en una lesión más grave. Las displasias moderada y severa son formas graves que deben tratarse debido al riesgo de transformarse en lesiones cancerosas. Estas lesiones se pueden diagnosticar por medio de un análisis citológico, que permite detectar las alteraciones celulares.

El VPH puede producir alteraciones epiteliales del cuello uterino, las que se conocen como neoplasias intraepiteliales cervicales, que a su vez se clasifican en tres grados. La neoplasia de tercer grado es una lesión precursora del cáncer cervicouterino.

Los virus de papiloma humano se dividen como de alto y bajo riesgo dependiendo del riesgo de provocar lesiones cancerígenas. Se denomina factor de riesgo el que se asocia con el desarrollo de una enfermedad pero sin ser suficiente para causarla; es necesaria la presencia de otros factores asociados para causar la enfermedad. El VPH de bajo riesgo (tipos 6, 11, 40, 42, 53, 54 y 57) puede causar cambios leves en el cuello del útero y provocar verrugas genitales, pero no cáncer. Los virus de papiloma humano de alto riesgo incluyen los tipos 16, 18, 31, 35, 39, 45, 51, 52, 56 y 58 y se relacionan mayormente con los casos de cáncer de cuello uterino. De estos tipos, el VPH 16 y el 18 son los más peligrosos por vincularse frecuentemente con el cáncer cervicouterino. Por lo general, la infección de VPH de alto riesgo puede provocar cambios celulares que, si no son tratados, pueden provocar cáncer. En las personas infectadas, entre más persiste el VPH de alto riesgo (no desaparece durante años), es mayor el riesgo de cáncer.

Se han encontrado algunos factores de riesgo asociados al VPH que facilitan su evolución hacia el cáncer cervicouterino: conducta sexual, consumo de tabaco, embarazos múltiples, supresión del sistema inmunológico, uso prolongado de anticonceptivos y desnutrición. La conducta sexual se considera como el principal factor de riesgo. Las investigaciones indican que el inicio precoz de las relaciones sexuales (antes de los 20 años) tiene un factor de riesgo 2.9 veces mayor, y que tener varias parejas sexuales aumenta ese riesgo 2.2 veces. El VPH cervical o vulvar fue determinado entre 17 y 21% de las mujeres con una pareja sexual, pero se elevó a 69-83% en mujeres que tenían cinco o más parejas sexuales.

La promiscuidad sexual del hombre constituye un factor de riesgo dado que en sus múltiples contactos sexuales se contagia y trasmite el virus a su pareja. En la población de prostitutas la frecuencia de infección por virus papiloma humano de alto riesgo (VPH tipos 16, 18, 31 y 58) es hasta catorce veces más frecuente que en la población general.

El hábito de fumar (factor de riesgo 2.4), se relaciona con la displasia cervical, posiblemente por la acción tóxica sobre el cuello uterino de los ingredientes del humo inhalado durante la quema del cigarrillo. Estos agentes químicos pueden concentrarse en las secreciones genitales masculinas, acelerando la aparición de lesiones genitales y su evolución hacia el cáncer. Determinadas carencias nutricionales favorecen asimismo la aparición de la displasia cervical por la infección de VPH, así como los cambios hormonales que ocurren durante el embarazo.

Hay factores genéticos o enfermedades como el sida, uso de medicamentos o consumo de drogas que provocan la depresión del sistema inmunológico y predisponen al desarrollo del cáncer anogenital y del cuello uterino cuando ocurre una infección por VPH.

El uso prolongado de anticonceptivos se vincula también con la persistencia de infecciones provocadas por el VPH. Algunos estudios estiman que las mujeres que utilizan anticonceptivos orales por más de cinco años duplican el riesgo de contraer cáncer cervicouterino.

Una dieta baja en antioxidantes, ácido fólico y vitamina C favorece la persistencia de la infección y la evolución de las lesiones intraepiteliales cervicales de primero, segundo y tercer grado, y del cáncer cervicouterino inclusive.

Un estudio realizado en Estados Unidos evidenció que una cuarta parte de las mujeres menores de 25 años presentan infección por VPH oncogénico (o sea, con alto riesgo de producir cáncer). La frecuencia de tal infección en las mujeres de 35 a 44 años fue de una en diez, al igual que en las mujeres de 45-54 años, y ligeramente mayor en las de 65 años y más. En el mundo, la mayor frecuencia de VPH de alto riesgo ocurre en África y América Latina.

Un estudio realizado en la entidad veracruzana con doscientas mujeres de entre 15 y 60 años de edad reveló que casi una tercera parte de ellas dio resultado positivo al VPH de alto riesgo y que el resto fueron negativas. La búsqueda de factores de riesgo en la población estudiada muestra que la edad y el peso no fueron factores de riesgo de neoplasia cervicouterina, ni tampoco las condiciones reproductivas de la mujer, como la edad al momento de la menarca, la de inicio de la vida sexual, el número de partos, el número de gestas, abortos, la edad al primer embarazo o el uso de anticonceptivos orales. En la población estudiada, el modo de vida (estado civil, número de parejas sexuales, el consumo de alcohol y tabaquismo) tiene un factor de riesgo de 2.4 a 6.6 veces superior de contagio por VPH de alto riesgo.

Para prevenir el cáncer cervicouterino inducido por el VPH de alto riesgo se recomienda realizar una vez al año el examen de Papanicolaou y la prueba de captura de híbridos para identificar el ADN viral; además, evitar el excesivo consumo de alcohol y tabaco, que son factores que influyen en el modo de vida y propician relaciones sexuales espontáneas que aumentan el riesgo de contagio. La estimulación del sistema inmunológico se puede lograr consumiendo sustancias antioxidantes (frutas y verduras), vitamina C y ácido fólico y fibra vegetal; es necesario igualmente disminuir el consumo de carnes rojas y productos cárnicos, evitar el estrés, hacer ejercicio físico al menos tres veces por semana y dormir por lo menos ocho horas diarias.

Virus del Papiloma Humano genital

LA REALIDAD

PROTEJASE + PROTEJA A SU PAREJA

  • El virus del papiloma humano genital (VPH) es el virus de transmisión sexual más frecuente en los Estados Unidos. La mayoría de las personas sexualmente activas tendrán VPH genital en algún momento de sus vidas.
  • La mayoría de las personas con el virus del papiloma humano genital no saben que lo tienen. Por lo general, no presenta síntomas y desaparece por sí solo, sin causar serios problemas de salud.
  • El VPH se transmite por el contacto genital (como a través de las relaciones sexuales vaginales o anales). Usted puede transmitir el VPH a otras personas sin saberlo.
  • No hay cura para el VPH, pero hay tratamientos para los problemas de salud que pueden causar algunos tipos del VPH, como las verrugas genitales y el cáncer de cuello uterino.

verrugas genitales¿CÓMO PUEDO DISMINUIR MI RIESGO DE CONTRAER EL VPH?

  • La manera más segura de prevenir el VPH es no tener relaciones sexuales.
  • Si usted decide tener actividad sexual, limite el número de parejas sexuales. Mientras menos parejas sexuales tenga, menos probabilidad tendrá de adquirir el VPH.
  • Los condones pueden disminuir su probabilidad de contraer el VPH, verrugas genitales o cáncer de cuello uterino, si se usan de la manera adecuada cada vez que tiene relaciones sexuales. Pero el VPH puede infectar las áreas que no están cubiertas por el condón, por lo tanto no debe pensar que los condones le protegen totalmente contra el VPH.
  • Lavarse los genitales, orinar o hacerse una ducha vaginal después de tener relaciones sexuales no previene ninguna enfermedad de transmisión sexual.
  • Las mujeres y los hombres se pueden vacunar para protegerse contra los tipos del VPH que causan problemas de salud con más frecuencia. Las vacunas se aplican en 3 dosis durante en un periodo de 6 meses. Estas vacunas son más eficaces si todas las dosis se reciben antes de que una persona tenga contacto sexual con su primera pareja sexual.

pene vph

¿Cómo se contrae el VPH?

Cualquier persona que ha tenido contacto genital con otra persona puede contraer el VPH. Tanto los hombres como las mujeres pueden adquirirlo y pasarlo a otros sin darse cuenta.

¿Qué efectos en la salud causa el VPH?

El VPH genital no causa problemas de salud en la mayoría de las personas.

Hay muchos tipos de VPH. Las infecciones por el VPH pueden ser de bajo o alto riesgo. Las infecciones por el VPH de bajo riesgo pueden causar verrugas genitales. Por lo general, las verrugas no provocan dolor y no constituyen un problema grave. Pueden ser planas o elevadas, aparecer en forma individual o en grupo o ser de tamaño pequeño o grande. Si no se recibe tratamiento, las verrugas pueden crecer en tamaño y número o pueden desaparecer por sí solas.

Verruga-genitalLas mujeres con el VPH pueden tener verrugas en la vagina, la vulva o el cuello uterino. Los hombres con el VPH pueden tener verrugas en el pene, el escroto o la ingle. Tanto hombres como mujeres pueden presentar verrugas genitales en el ano y el área del muslo.

Las infecciones por el VPH de alto riesgo pueden en ocasiones avanzar a cáncer de cuello uterino (la abertura del útero). Estas infecciones también pueden causar otros cánceres como el cáncer de ano. En algunas personas, las infecciones por el VPH de alto riesgo pueden continuar y ocasionar cambios a nivel celular. Si estos cambios en las células no se tratan, pueden causar cáncer con el tiempo.

Las infecciones por el VPH persistentes (las que duran por varios años) son las únicas que presentan un riesgo de cáncer en las personas. Los tipos de VPH que pueden causar cáncer no son los mismos que los que pueden causar verrugas genitales.

vph en boca

 

 

 

 

Información adicional importante sobre el VPH

SI USTED ES MUJER

Es importante informarse sobre el vínculo entre el VPH y el cáncer de cuello uterino, así como de las medidas que puede tomar para prevenir esta enfermedad. Recibir las 3 dosis de la vacuna contra el VPH y realizarse pruebas de detección en forma regular puede prevenir el cáncer de cuello uterino. Una de las marcas de la vacuna contra el VPH (Gardasil) también puede prevenir la mayoría de las verrugas genitales.

SI USTED ES HOMBRE

Es importante que sepa que puede tener el VPH genital —y se lo puede pasar a su pareja— aunque usted no tenga síntomas. Algunos tipos de VPH pueden causar cáncer del ano y pene, pero estos cánceres son muy poco frecuentes en hombres con sistemas inmunitarios saludables.

Hay una marca de la vacuna (Gardasil) que puede prevenir el problema más frecuente causado por el VPH en los hombres: las verrugas genitales. La vacuna está disponible para varones entre los 9 y 26 años de edad.

Si tengo el VPH ¿esto quiere decir que tendré cáncer?

No. La mayoría de los tipos de infecciones por el VPH no causan cáncer. Las mujeres pueden protegerse del cáncer de cuello uterino al realizarse pruebas de Papanicolaou en forma regular y recibir tratamiento temprano para cualquier problema que pueda avanzar a cáncer

 

¿Tengo que saber si tengo el VPH?

No hay razón para realizarse una prueba de detección solo para saber si tiene el VPH genital. La mayoría de las personas contraerán el VPH en algún momento de su vida. Por lo general, la infección desaparece por sí sola. Sin embargo, es muy importante que las mujeres se hagan pruebas de detección del cáncer de cuello uterino, el cual es causado por el VPH genital.

SI USTED ES MUJER

Debe hacerse la prueba del Papanicolaou en forma regular para detectar cambios en su cuello uterino. La prueba del Papanicolaou es la mejor forma de detectar el cáncer de cuello uterino. Los cambios que se identifican en etapas tempranas se pueden tratar antes de que avancen a cáncer.

Si usted tiene 30 años o más, o si el resultado de su prueba de Papanicolaou no es claro, su médico le puede recomendar hacerse una prueba de detección del VPH. Esta prueba le puede servir al médico a decidir qué otras pruebas o tratamientos le deben hacer.

¿Puede tratarse el VPH?

  • No hay tratamiento solo para el virus del papiloma humano genital. Sin embargo, la mayoría del tiempo, su cuerpo se encarga de combatir el virus por sí solo.
  • Hay tratamientos disponibles para los problemas de salud que puede causar el VPH genital, como las verrugas genitales, los cambios en el cuello uterino y el cáncer de cuello uterino.
  • El virus puede permanecer en su cuerpo, aun después de que haya recibido tratamiento para las verrugas genitales. Esto quiere decir que usted puede transmitir todavía el VPH a sus parejas sexuales.

¿Hay una vacuna?

Las mujeres y los hombres se pueden vacunar para protegerse contra los tipos de VPH que causan problemas de salud con más frecuencia. Las vacunas se aplican en 3 dosis durante en un periodo de 6 meses. Estas vacunas son más eficaces si todas las dosis se reciben antes de que una persona tenga contacto sexual con su primera pareja sexual.

  • Existen dos marcas de la vacuna contra el VPH (Cervarix y Gardasil) que protegen a las mujeres contra los tipos de VPH que causan la mayoría de los cánceres de cuello uterino. Una de estas vacunas (Gardasil) también protege contra la mayoría de las verrugas genitales.
  • Los médicos recomiendan que todas las niñas de 11 a 12 años de edad se vacunen contra el VPH. También se recomienda administrar la vacunas contra el VPH a las mujeres de hasta 26 años de edad que no recibieron todas las 3 dosis de la vacuna cuando eran más jóvenes.
  • No importa qué marca de vacuna contra el VPH reciba la niña o mujer, lo que es importante es que se le administren las 3 dosis de la misma marca. Aunque haya recibido las 3 dosis de la vacuna, es importante que la mujer se siga realizando la prueba de Papanicolaou de acuerdo a las recomendaciones. Una de estas vacunas (Gardasil) protege a los varones contra la mayoría de las verrugas genitales. Esta vacuna está disponible para varones de 9 a 26 años de edad.

 

Un mensaje para todas las personas

PROTÉJASE Y PROTEJA A SU PAREJA.

Si usted es mujer, es muy importante que se realice pruebas de Papanicolaou regulares para detectar problemas que puedan avanzar a cáncer de cuello uterino. A la mayoría de las mujeres que les da cáncer de cuello uterino no se habían realizado pruebas de Papanicolaou con regularidad.

Compartido de:  www.cdc.gov/std/hpv

Versión en español aprobada por CDC Multilingual Services—Order # 220646

Examen de VPH para hombres


Test de ADN verrugas genitales hombresHPV hombres

Desde que se estableció la relación causal entre el Virus del Papiloma o HPV con el Cáncer de Cuello Uterino en la mujer, comenzaron a realizarse distintos estudios de investigación tratando de relacionar al Virus del Papiloma Humano con diferentes tipos de Cáncer, tanto en la mujer como en el hombre.

El Virus del Papiloma Humano o HPV es un virus de transmisión sexual que se contagia fácilmente por el contacto directo de la piel o las mucosas con el virus de la persona portadora. En el hombre es frecuente encontrar lesiones en el pene, en la piel que recubre a los testículos, en la región perianal, anal y en la boca. Por otro lado también es común encontrar lesiones en la piel que rodea a los genitales y distintas partes del cuerpo donde hubo contacto con el virus.

En los resultados obtenidos en investigaciones sobre el Virus del Papiloma Humano o HPV se concluyó que ciertos tipos virales como el HPV 16 se relacionan en el hombre con el Cáncer de pene, ano, boca y/o en el sitio de infección que estuviere.

Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR) y Captura Híbrida en el hombre.

200px-Papilloma 2009 G1Estos test son muy sensibles para la detección del Virus del Papiloma Humano (HPV) y para la tipificación viral en el caso de la PCR. Son estudios que actualmente se realizan de rutina en países del primer mundo.

Ventajas del Test de ADN en el hombre:

    * Saber si las lesiones que presenta son causa del Virus del Papiloma Humano (HPV).
    * Saber si el tipo viral que presenta es de alto o bajo riesgo, es decir relacionado o no con el Cáncer.
    * Saber si el tipo viral que presenta es el mismo que tiene su pareja sexual.
    * Establecer un pronóstico de persistencia viral en el sitio de infección de acuerdo al virus presente.
    * Tener una detallada información en cuanto a la gravedad en caso de contagiar a otra persona.
    * Saber el tipo viral para establecer si la vacuna contra el HPV puede ser efectiva o no.
    * En caso de ser un paciente inmunodeprimido conocer la gravedad de la infección.
    * Hacer un seguimiento del tratamiento.
    * Tomar los recaudos preventivos a tiempo.
    * Técnica indolora.
    * Técnica con una sensibilidad del 100%.
    * Técnica específica para detectar el tipo viral de los cien existentes.

prueba VPH hombreEl Test de ADN en el hombre se toma con un cepillo sobre la lesión del pene, ano, etc. y es totalmente indolora. También se puede obtener mediante biopsias dirigidas de las lesiones.

Dada la cantidad de pacientes con infecciones causadas por el Virus del Papiloma Humano o HPV estamos convencidos que en un futuro no muy lejano esta técnica pasará a hacer rutinaria también en el hombre

Compartido de: http://www.hpvmedicalcenter.com.ar/HPV-tratamiento-cancer/es/Test%20de%20ADN%20HPV%20hombres.htm

Consecuencias de vivir en un ambiente violento

De cualquier forma sale uno lastimado

Todas las expresiones de violencia generan daños en las personas de una u otra manera. La severidad de estos daños dependerá de la magnitud y del tipo de violencia que se cometa (emocional, física, sexual o económica) y de las características de la persona que es violentada. Como ya se ha mencionado, en los casos de violencia familiar los niños, las mujeres, los discapacitados y las personas mayores son los más vulnerables.

Cuando la violencia ocurre durante la infancia, los daños que se generan en la personalidad del niño o de la niña pueden ser para toda la vida. Si el niño no recibió el afecto y el cuidado que necesitaba y en su lugar recibió maltrato emocional o físico lo más probable es que desarrolle una personalidad con baja autoestima, sentimientos de minusvalía, culpabilidad, gran inseguridad y termine por no darle importancia ni valor a sus necesidades afectivas.

Durante su etapa escolar, en el mejor de los casos experimentará bajo rendimiento y aislamiento social y en el peor se refugiará en las drogas, el alcohol o la delincuencia.

Más adelante, en su edad adulta, formará relaciones interpersonales que podrán ser insatisfactorias y conflictivas o podrán llegar a ser claramente destructivas, con altos grados de violencia, porque eso fue lo que aprendió en casa.

Cuando el maltrato es por parte del hombre hacia la mujer, la familia entera se verá afectada. La mujer, además de sentirse devaluada, culpable y temerosa experimentará “estrés emocional” afectando de manera importante su desempeño laboral o su trabajo en el hogar. Difícilmente logrará cuidar adecuadamente a sus hijos y brindarles el amor que ellos necesitan, en el peor de los casos se desquitará con ellos replicando la violencia ejercida por la pareja.

El abuso sexual, también provoca daños importantes en la personalidad del que la padece, además de los sentimientos de minusvalía e inseguridad que ya hemos mencionado, se añaden los trastornos que los psiquiatras catalogan como “estrés postraumático”, es decir, la persona empieza a experimentar un gran temor, culpabilidad, frustración, enojo soledad, desesperanza, miedo intenso y una gran sensación de falta de ayuda y de horror. Este “estrés postraumático” se puede experimentar también cuando el maltrato físico es de grandes magnitudes.

Por último, habría que señalar que en el maltrato físico y en ocasiones en el abuso sexual, además de ocasionar grandes daños psicológicos en la persona, se provocan lesiones en el cuerpo como llagas, heridas, traumatismos, hematomas, cortaduras, quemaduras, o fracturas. Se puede llegar incluso a la invalidez o al asesinato de la víctima.

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[1] http://www.unicef.org/lac/Informe_Mundial_Sobre_Violencia_1(1).pdfArchivo en formato PDFLink externo

Salud sexual de la víctima de violencia

La salud sexual, las secuelas son variadas y de gravedad considerable, y afectan también a la esfera psicológica:

  • Relacionadas con violencia sexual directa.
  • Dolor durante las relaciones sexuales, vaginismo, anorgasmia. Pérdida deseo sexual.
  • Trastornos menstruales.
  • Dolor pélvico crónico.
  • Infecciones urinarias de repetición.
  • Infecciones de Transmisión Sexual.
  • Embarazos no deseados.
  • Retraso en búsqueda de cuidados prenatales.
  • Aborto, embarazos de alto riesgo, cesáreas, partos prematuros (hay que recordar que el embarazo es un periodo de riesgo, en el que es frecuente que haya una recrudescencia de la violencia, o en muchos casos, marque el inicio de las agresiones físicas).
  • Hijos con bajo peso al nacer e ingreso en UCI.

La 49ª Asamblea Mundial de la Salud (1.996) se adoptó una resolución declarando la violencia prioridad de salud pública en todo el mundo. Reconoce que el sector sanitario está con frecuencia en la primera línea de contacto con las víctimas de la violencia y tiene una capacidad técnica y una posición en la comunidad especial para ayudar a las personas expuestas a riesgos. Es por esta razón que la detección de una víctima, y la primera ayuda que recibe, se haga a través de una consulta por un motivo de salud

http://www.saludmental.info/Secciones/clinica/2008/victimas-violencia-genero-dic08.html

Salud psicológica ó emocional de la víctima

Se calcula que el 60% de las mujeres maltratadas tienen problemas psicológicos moderados o graves. Estas secuelas varían en intensidad en relación a la duración y gravedad del maltrato, y a las características de la propia mujer que la hagan más resistente a sufrirlas.

Los síntomas de mayor frecuencia son:

  • ansiedad,
  • tristeza,
  • pérdida de autoestima,
  • labilidad emocional, (es un conjunto de alteraciones en la manifestación de la afectividad  -llantos, risas inapropiadas o, en general, respuestas emocionales desproporcionadas como reacción a la afectación física- y que en ningún caso significa que exista un auténtico problema psiquiátrico).
  • inapetencia sexual,
  • fatiga permanente

Los principales trastornos psicológicos son:

  • la depresión
  • el trastorno de estrés postraumático

Entre los problemas de salud mental que sufren las víctimas se encuentran los siguientes:

  • Trastornos de ansiedad: son sin duda los síntomas más frecuentes, y aparecen de forma reactiva a la hiperalerta que las mujeres mantienen. Aparecen trastornos de ansiedad generalizada, ataques de pánico y síntomas fóbicos.
  • Trastornos disociativos: La disociación está definida como “la escisión de la conciencia”, la pérdida total o completa de la integración normal entre ciertos recuerdos del pasado, la conciencia de la propia identidad, ciertas sensaciones inmediatas y el control de los movimientos corporales. Pueden darse, entre otros, episodios de amnesia y fenómenos de despersonalización y desrealización (sensaciones de extrañeza hacia el medio y hacia una misma) que traducen una tensión constante.
  • Trastornos Depresivos: La depresión prolongada es el hallazgo más habitual en todos los estudios sobre personas crónicamente traumatizadas. Los cuadros depresivos mayores se complican por el daño psíquico que ya sufren previamente, y que hace que los recursos personales se vean limitados. En otros casos, los síntomas son reactivos, y mejoran una vez que las condiciones de vida cambian y se sale de la relación de maltrato.
  • Trastorno de Estrés Postraumático: cuando no es posible ni resistirse ni escapar, el sistema de autodefensa humano se siente sobrepasado y desorganizado. Al perder su utilidad, cada componente de la respuesta  normal al peligro tiende a persistir en un estado alterado y exagerado mucho después de que haya terminado el peligro real.  Por ello, la triada típica del trastorno de estrés postraumático incluye los siguientes conjuntos de síntomas:
    • Reexperimetación (miedos, pesadillas, recuerdos intrusivos)
    • Evitación (distanciamiento emocional, aislamiento, escasa proyección de futuro)
    • Activación fisiológica (dificultades en el sueño, problemas de atención y concentración, irritabilidad, hipervigilancia, alerta y sobresalto)
  • T. personalidad: el trauma prolongado y repetido durante la niñez interfiere en el adecuado desarrollo y formación de la personalidad, lo que conlleva problemas relacionados en la vida adulta. La experiencia de terror e indefensión durante la adolescencia interfiere en la formación de la identidad, la separación de la familia de origen y la exploración del entorno social. Por último, los adultos que han estado sometidos a un trauma prolongado y repetido, desarrollan una forma de desorden de estrés postraumático progresiva e insidiosa que invade y erosiona la personalidad.
  • Comportamientos de riesgo: el trauma crónico deteriora la capacidad del ser humano de percibir y valorar una situación de riesgo. Pueden darse entre las víctimas conductas que las pongan en peligro, y pueden aparecer abuso de alcohol y otras drogas o conductas sexuales de riesgo.
    • Trastornos de la conducta   alimentaria.
    • Autolesiones o comportamientos suicidas: Los sentimientos de culpa son congruentes con los procesos de pensamiento de las personas traumatizadas, que buscan faltas en su propio comportamiento para poder encontrar sentido a lo que les pasa. Sin embargo, esta tendencia de culparse a uno mismo no soluciona el problema y desaparece, sino que más bien se refuerza constantemente. Las autolesiones en muchas ocasiones se realizan no para morir, sino para aliviar un dolor emocional insoportable. Por otra parte, el suicidio es la segunda causa de muerte entre las mujeres que sufren violencia de género, después de los homicidios.
    • Patología psicosomática: las quejas somáticas, síntomas inespecíficos que no responden a ninguna enfermedad física concreta son muy frecuentes.   Aparecen dolores de cabeza, espalda, pelvis o abdomen, crónicos, mal definidos, con mala respuesta a tratamiento habitual. Tensión muscular, excesivo cansancio, irritabilidad, dificultad de concentración, pérdida de memoria. Bajo sistema inmunitario. Síntomas digestivos, como el colon irritable. Dolores crónicos, fibromialgia.
    • Alteraciones del sueño.

 

Salud física de la víctima

Las lesiones físicas directas:
  • abrasiones:
    • rozaduras, úlceras
  • contusiones:
    • lesiones, golpes, heridas, moretones
  • quemaduras,
  • traumatismos craneoencefálicos,
  • fracturas múltiples,
  • heridas por arma blanca,
  • lesiones múltiples en diferentes estados de progreso (golpes internos, o sea en regiones no visibles, cubiertas o descubiertas),
  • y algo que nos debe llamar la atención: una mujer que consulta por rotura de tímpano, lesión muy frecuente entre las víctimas.
periodista golpeada en Guanajuato
periodista golpeada en Guanajuato

 

 

 

 

Estas lesiones pueden conllevar a largo plazo algún tipo de discapacidad.

 

 

La violencia en la pareja está fuertemente asociada con problemas de salud física, incluyendo

  • problemas ginecológicos,
  • complicaciones durante el embarazo,
  • síndrome del colon irritable,
  • trastornos gastrointestinales,
  • y varios síndromes de dolor crónico.

Las mujeres víctimas de violencia crónica tienen peor salud, y se recuperan más lentamente que las que no lo son.

Si tenemos en cuenta lo referido anteriormente, en cuanto a que la violencia en la pareja es un proceso de retraumatización crónica, es fácil entender que las secuelas en la esfera psíquica van a estar presentes en la gran mayoría de las víctimas.

Se calcula que el 60% de las mujeres maltratadas tienen problemas psicológicos moderados o graves. Estas secuelas varían en intensidad en relación a la duración y gravedad del maltrato, y a las características de la propia mujer que la hagan más resistente a sufrirlas.

Consecuencias y costos de la violencia contra mujeres y niñas

La violencia contra mujeres y niñas acarrea costos –más allá del sufrimiento no visible y del impacto en su calidad de vida y bienestar- que incluyen aquellos costos que  el sobreviviente y su familia deben asumir a nivel de salud (física o mental), trabajo y finanzas, así como el efecto que ello tiene en los niños. Se agrega a ello una selección de diez causas y factores de riesgo de discapacidad y muerte para mujeres entre las edades de 15 y 44, la violación y violencia doméstica consideradas con una incidencia superior al cáncer, accidentes de tránsito, la guerra y la malaria (Banco Mundial, 1994). Como ejemplos de tales costos y consecuencias tenemos:

  • Lesiones inmediatas como fracturas y hemorragias así como enfermedades físicas de larga duración (por ejemplo, enfermedades gastrointestinales, desórdenes del sistema nerviosos central, dolor crónico);
  • enfermedades mentales como depresión, ansiedad, desórdenes de estrés post traumático, intento de suicidio;
  • problemas sexuales y reproductivos como infecciones por transmisión sexual (incluyendo el VIH) y otras enfermedades crónicas; disfunciones sexuales; embarazos forzados o no deseados y abortos inseguros; riesgos  en la salud materna y la salud fetal (especialmente en casos de abuso durante el embarazo)
  • abuso de sustancias (incluyendo alcohol);
  • habilidades deficientes para el funcionamiento social, aislamiento social y marginación.
  • muerte de mujeres y de sus hijos (producto de negligencia, lesiones, riesgos asociados al embarazo, homicidio, suicidio y /o HIV y asociados al SIDA)
  • pérdida de días laborales, baja productividad y bajos ingresos
  • reducción o pérdida total  de oportunidades educativas, laborales, sociales o de participación política; y
  • desembolsos (a nivel individual, familiar y del presupuesto público) para sufragar servicios médicos, judiciales,  sociales y de protección.

(Heise, et al., 1999; Heise, L. y García-Moreno, C, 2002; Asamblea General de las Naciones Unidas, 2006)

Más allá de las consecuencias directas y a corto plazo, los niños que son testigos de la violencia tienen más probabilidades de presentar problemas emocionales y de conducta, un deficiente desempeño escolar así como están en riesgo de cometer o experimentar violencia en el futuro. Empresarios  y empleadores pueden incurrir en pérdidas financieras debido a las ausencias trabajadores sobrevivientes de la violencia que presentan  secuelas en su  salud que les impiden  trabajar; al encarcelamiento de  perpetradores; y los gastos relacionados a las medidas adicionales de seguridad que puedan necesitarse en el lugar de trabajo.  (Asamblea General, 2006; Walby, 2004; TC-TAT, 2008; Bott et al., 2005)

 

Información tomada de ONU MUJERES http://www.endvawnow.org/es/articles/301-consecuencias-y-costos.html

Afectación en la salud de mujeres víctimas de violencia de género

Afectación en la salud de mujeres víctimas de violencia de género
Dra. Ana Mena Pérez. Hospital Dr. Rodríguez Lafora

La Asamblea General de las Naciones Unidas (1993), define la violencia de género como “aquella violencia dirigida contra la mujer porque es mujer. Se incluyen actos que producen daño o sufrimiento de índole físico,  sexual o psicológico, incluidas las amenazas de tales actos, la coacción o las privaciones arbitrarias de libertad, tanto si se producen en la vida pública o en la privada”. A diferencia de otros tipos de violencia, ésta se ejerce en un ámbito en el que existe una relación afectiva. Estas conductas incluyen actos de agresión física, maltrato psicológico, relaciones sexuales forzadas y otras coacciones sexuales y conductas de control (económico,  información y ayuda, relaciones familiares o de amistad, del aspecto físico, de la vida reproductiva,…).
En 1999 el British Council publicó un estudio con estimaciones a nivel mundial sobre la violencia de género. Algunas de sus conclusiones son las siguientes:

  • Una de cada cuatro mujeres en el mundo sufre violencia doméstica.
  • Una de cada cuatro mujeres en el mundo sufre violación o intento de violación.
  • Una de cada cuatro mujeres es acosada sexualmente en el trabajo o en espacios públicos.
  • Una de cada cuatro niñas es objeto de algún tipo de intromisión en su intimidad durante la niñez.
  • Más del 30% de las víctimas sufren más de un tipo de maltrato.
  • Hasta un 60% de los casos son producidos por familiares en primer grado.

Éstos son unos pocos datos que nos hacen percibir el alcance del problema social al que nos enfrentamos. Pero la violencia hacia la mujer no es sólo un problema en el ámbito doméstico, social o legal, sino también un problema de salud.

La violencia de pareja hacia las mujeres es un proceso que se va instaurando de manera progresiva, adoptando diferentes formas. En realidad, el maltratador usa en escasas ocasiones la violencia física para ejercer el control sobre su pareja. Los métodos para obtener control sobre otra persona se basan en infligir el trauma psicológico de forma sistemática y repetitiva. Son técnicas organizadas de debilitamiento y desconexión, y están pensados para causar terror e indefensión y para destruir el sentido del yo de la víctima en relación con los demás. Esta situación mantenida produce en la víctima un progresivo deterioro de la propia identidad, de la autoestima, y de la capacidad de tomar decisiones. Existe un ciclo en esta relación de dominio que contribuye, entre otros mecanismos, a perpetuar la relación de dependencia entre el maltratador y la víctima, creando en ésta sentimientos de indefensión, culpa, miedo y vergüenza. A un periodo de acumulación de tensión, en el que las causas de ésta son arbitrarias, contribuyendo a crear un sentimiento de indefensión, se sigue el de estallido de violencia, y a éste un periodo llamado “luna de miel”, en el que el maltratador pide perdón y asegura a su víctima que sólo ella puede salvarle de sí mismo, y por tanto, ser la culpable de su hundimiento. Tras este periodo de calma, se reinicia el ciclo, que cada vez se hace más corto, la violencia es mayor, y disminuyen o incluso desaparecen los momentos de calma. En resumen, la violencia física no es más que la punta del iceberg de un proceso de retraumatización constante que tiene secuelas importantes en la salud de la víctima, tanto psicológicas como físicas. Los efectos sobre la salud pueden darse a corto, medio y/o largo plazo.

En un intento de establecer el impacto real de los efectos e la violencia de género sobre la salud individual y sobre la salud pública se ha adoptado un indicador mixto basado en la pérdida de años de vida saludable (AVISA). Es decir, el número de años que se pierde sobre una teórica esperanza de vida basada en las características de la población y de la sociedad concreta. La violencia de género es la tercera causa  (tras la diabetes y los problemas de parto) que está provocando más muertes prematuras y más secuelas físicas y psíquicas en las mujeres, por encima de las cardiopatías isquémicas y los accidentes de tráfico. Con este mismo enfoque, se ha determinado que los daños físicos suponen el 55% de los AVISA perdidos, mientras que los no físicos, aludiendo a los psicológicos y a la salud reproductora, dan lugar al 45% de pérdidas.

A todos se nos viene a la cabeza que uno de los problemas de salud en mujeres víctimas de violencia de género son las lesiones directas: abrasiones, contusiones, quemaduras, traumatismos craneoencefálicos, fracturas múltiples, heridas por arma blanca, lesiones múltiples en diferente estadio evolutivo (en regiones no visibles, cubiertas o descubiertas), y algo que nos debe llamar la atención: una mujer que consulta por rotura de tímpano, lesión muy frecuente entre las víctimas. Estas lesiones pueden conllevar a largo plazo algún tipo de discapacidad.

Lejos de ser la única afectación en las víctimas, estudios epidemiológicos y clínicos han resaltado que la violencia en la pareja está fuertemente asociada con un amplio espectro de problemas de salud, incluyendo problemas ginecológicos, complicaciones durante el embarazo, síndrome del colon irritable, trastornos gastrointestinales, y varios síndromes de dolor crónico. Las mujeres víctimas de violencia crónica tienen peor salud, y se recuperan más lentamente que las que no lo son.

Si tenemos en cuenta lo referido anteriormente, en cuanto a que la violencia en la pareja es un proceso de retraumatización crónica, es fácil entender que las secuelas en la esfera psíquica van a estar presentes en la gran mayoría de las víctimas. Se calcula que el 60% de las mujeres maltratadas tienen problemas psicológicos moderados o graves. Estas secuelas varían en intensidad en relación a la duración y gravedad del maltrato, y a las características de la propia mujer que la hagan más resistente a sufrirlas. Los síntomas de mayor frecuencia son ansiedad, tristeza, pérdida de autoestima, labilidad emocional, inapetencia sexual, fatiga permanente e insomnio. Los principales trastornos psicológicos son la depresión y el trastorno de estrés postraumático; también desarrollan otros problemas psicopatológicos como los trastornos de ansiedad, trastornos y estados disociativos, intentos de suicidio, trastornos de la alimentación, alcoholismo y drogodependencias.

Entre los problemas de salud mental que sufren las víctimas se encuentran los siguientes:

    • Trastornos de ansiedad: son sin duda los síntomas más frecuentes, y aparecen de forma reactiva a la hiperalerta que las mujeres mantienen. Aparecen trastornos de ansiedad generalizada, ataques de pánico y síntomas fóbicos.
    • Trastornos disociativos: La disociación está definida como “la escisión de la conciencia”, la pérdida total o completa de la integración normal entre ciertos recuerdos del pasado, la conciencia de la propia identidad, ciertas sensaciones inmediatas y el control de los movimientos corporales. Pueden darse, entre otros, episodios de amnesia y fenómenos de despersonalización y desrealización (sensaciones de extrañeza hacia el medio y hacia una misma) que traducen una tensión constante.
    • Trastornos Depresivos: La depresión prolongada es el hallazgo más habitual en todos los estudios sobre personas crónicamente traumatizadas. Los cuadros depresivos mayores se complican por el daño psíquico que ya sufren previamente, y que hace que los recursos personales se vean limitados. En otros casos, los síntomas son reactivos, y mejoran una vez que las condiciones de vida cambian y se sale de la relación de maltrato.
    • Trastorno de Estrés Postraumático: cuando no es posible ni resistirse ni escapar, el sistema de autodefensa humano se siente sobrepasado y desorganizado. Al perder su utilidad, cada componente de la respuesta  normal al peligro tiende a persistir en un estado alterado y exagerado mucho después de que haya terminado el peligro real. Por ello, la triada típica del trastorno de estrés postraumático incluye los siguientes conjuntos de síntomas:
      • Reexperimetación (miedos, pesadillas, recuerdos intrusivos)
      • Evitación (distanciamiento emocional, aislamiento, escasa proyección de futuro)
      • Activación fisiológica (dificultades en el sueño, problemas de atención y concentración, irritabilidad, hipervigilancia, alerta y sobresalto)
  • T. personalidad: el trauma prolongado y repetido durante la niñez interfiere en el adecuado desarrollo y formación de la personalidad, lo que conlleva problemas relacionados en la vida adulta. La experiencia de terror e indefensión durante la adolescencia interfiere en la formación de la identidad, la separación de la familia de origen y la exploración del entorno social. Por último, los adultos que han estado sometidos a un trauma prolongado y repetido, desarrollan una forma de desorden de estrés postraumático progresiva e insidiosa que invade y erosiona la personalidad.
  • Comportamientos de riesgo: el trauma crónico deteriora la capacidad del ser humano de percibir y valorar una situación de riesgo. Pueden darse entre las víctimas conductas que las pongan en peligro, y pueden aparecer abuso de alcohol y otras drogas o conductas sexuales de riesgo.
    • Trastornos de la conducta   alimentaria.
    • Autolesiones o comportamientos suicidas: Los sentimientos de culpa son congruentes con los procesos de pensamiento de las personas traumatizadas, que buscan faltas en su propio comportamiento para poder encontrar sentido a lo que les pasa. Sin embargo, esta tendencia de culparse a uno mismo no soluciona el problema y desaparece, sino que más bien se refuerza constantemente. Las autolesiones en muchas ocasiones se realizan no para morir, sino para aliviar un dolor emocional insoportable. Por otra parte, el suicidio es la segunda causa de muerte entre las mujeres que sufren violencia de género, después de los homicidios.
    • Patología psicosomática: las quejas somáticas, síntomas inespecíficos que no responden a ninguna enfermedad física concreta son muy frecuentes. Aparecen dolores de cabeza, espalda, pelvis o abdomen, crónicos, mal definidos, con mala respuesta a tratamiento habitual. Tensión muscular, excesivo cansancio, irritabilidad, dificultad de concentración, pérdida de memoria. Bajo sistema inmunitario. Síntomas digestivos, como el colon irritable. Dolores crónicos, fibromialgia.
    • Alteraciones del sueño.

En la esfera sexual, las secuelas son variadas y de gravedad considerable, y afectan también a la esfera psicológica:

  • Relacionadas con violencia sexual directa.
  • Dolor durante las relaciones sexuales, vaginismo, anorgasmia. Pérdida deseo sexual.
  • Trastornos menstruales.
  • Dolor pélvico crónico.
  • Infecciones urinarias de repetición.
  • Infecciones de Transmisión Sexual.
  • Embarazos no deseados.
  • Retraso en búsqueda de cuidados prenatales.
  • Aborto, embarazos de alto riesgo, cesáreas, partos prematuros (hay que recordar que el embarazo es un periodo de riesgo, en el que es frecuente que haya una recrudescencia de la violencia, o en muchos casos, marque el inicio de las agresiones físicas).
  • Hijos con bajo peso al nacer e ingreso en UCI.

La 49ª Asamblea Mundial de la Salud (1.996) se adoptó una resolución declarando la violencia prioridad de salud pública en todo el mundo. Reconoce que el sector sanitario está con frecuencia en la primera línea de contacto con las víctimas de la violencia y tiene una capacidad técnica y una posición en la comunidad especial para ayudar a las personas expuestas a riesgos. Es por esta razón que la detección de una víctima, y la primera ayuda que recibe, se haga a través de una consulta por un motivo de salud

http://www.saludmental.info/Secciones/clinica/2008/victimas-violencia-genero-dic08.html

 

Depresión: descripción general

La depresión se puede describir como el hecho de sentirse triste, melancólico, infeliz, abatido o derrumbado. La mayoría de nosotros se siente de esta manera de vez en cuando durante períodos cortos

La depresión clínica es un trastorno del estado anímico en el cual los sentimientos de tristeza, pérdida, ira o frustración interfieren con la vida diaria durante un período de algunas semanas o más.

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Depresión

DEPRESIÓN

Causas, Síntomas y Tratamiento

Dr. Joseph M. Carver, Ph.D., Psicólogo

Introducción:

La depresión es, quizás, el problema más común de todos los problemas de salud mental, y en cierto grado, hoy afecta a uno de cada cuatro adultos. La depresión es un problema del estado de ánimo de las personas, en que se describe como un sentimiento de tristeza, desasosiego, malestar o depresión. Mientras el estado depresivo está presente, las evidencias también están presentes, reflejando los aspectos neuroquímicos o de la “química del cerebro” que caracterizan a la depresión. La persona deprimida experimenta una concentración o atención deficientes, pérdida de energía, pensamientos acelerados o preocupación, trastornos del sueño o del apetito, y otras manifestaciones físicas. Cuando estamos en presencia de este diagnóstico, el individuo exhibirá al menos cinco de los siguientes síntomas, durante los periodos de depresión:

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